El orden correcto reduce estrés: liquidez, plazos y plan B.
Si vendes primero, ganas seguridad financiera pero te expones a no encontrar casa a tiempo. Si compras primero, aseguras vivienda, pero necesitas músculo de liquidez o una solución puente. La clave es preparar el caso para que cada decisión tenga salida: cláusulas, calendario realista y una estimación del coste total.
- Liquidez: entrada, gastos y colchón de seguridad.
- Tiempos: venta, firma, entrega de llaves y mudanza.
- Financiación: capacidad real si conviven dos operaciones.
- Contrato: arras y condiciones alineadas con el plan.
- Plan B: qué pasa si se retrasa la venta o la compra.